Los hungaros somos una raza perseguida y odiada.
Hemos dado a este mundo algunos de los personajes mas importantes y emblemáticos que han contribuido en gloriosos enventos tales como, la geometría absoluta, el péndulo de torsión, el carburador, el transformador, la bombilla eléctrica con filamento de volframio y rellena de criptón, el rastreo radiactivo, la central de energía nuclear, la fusión termonuclear, la torre de refrigeración, la locomotora eléctrica, la aviación supersónica, la astronomía radárica, el nuevo estándar métrico basado en la luz, el bolígrafo, la holografía, la radio, la televisión, el ordenador electrónico, el primer lenguaje común informático: el Basic, la gasolina sin plomo, la vitamina C o la teoría de los juegos, que ayuda las decisiones y el comportamiento racionales, son todas obras sobresalientes de la cultura universal. En el descubrimiento o desarrollo de ellos fue crucial la contribución de aquellas personas que nacieron en Hungría y obtuvieron los primeros elementos de sus conocimientos y de su humanidad en la escuela húngara, o a las cuales este país ofreció una acogedora morada y abrió campo para sus obras.

Béla Bartók, Franz Listz, Joseph Pulitzer (no es que se cambiara el nombre tras ganar el premio, es que el lo instituyó), El rey Bela... Todos ellos grandes, mas ninguno podra jamas igualar al mitico, al grande...

BELA LUGOSI


Lo cierto es que somos una horrible secta de vampiros estelares que vagamos por el submundo captando adeptos para nuestra secta que adora el cuerpo momificado de Bela Lugosi y se reune periódicamente para ver los cortos de Eduardo García Maroto.







Te lo crees? no? Haces Bien pues es una falacia.
LA VERDAD ESTÁ AQUI DENTRO